Análisis de Rocket League

Si tenemos que hablar de uno de los fenómenos más importantes de esta generación, Rocket League saldrá en más de una ocasión. Su jugabilidad directa, mecánicas sencillas pero difíciles de dominar y, sobretodo, un online robusto en el que jugar con amigos es su mayor baza. Con la versión de Switch en nuestras manos podemos decir que todo esto se mantiene y potencia gracias a la portabilidad de la nueva consola de Nintendo. Eso si, con una serie de concesiones.

Ahora bien, lo realmente importante es, ¿esta Rocket League a la altura de las múltiples versiones que hay en el mercado?. Vamos a hablar un poco de el y ver si, efectivamente, es un gol por toda la escuadra.

Apartado Técnico

No vamos a sorprender a nadie diciendo que Switch carece de la potencia de otras máquinas del mercado. Es por ello que hay un precio a pagar al adaptar ciertos juegos a la consola de Nintendo. Y en el caso de Rocket League más aún, dado que es un juego que corre a unos necesarios 60fps, tanto por su propia naturaleza como por la necesidad de mantener esa tasa para el juego cruzado con otras plataformas. El resultado es una resolución de 720p en modo dock y resolución dinámica en modo portátil que oscila entre los 720p y los 576p. Los vehículos también han sufrido recortes, viéndose menos detallados y con más dientes de sierra.

La misma suerte han corrido los escenarios, que si bien mantienen el tipo se les nota más “apagados” y menos trabajados en general.

Todo esto hace que si bien el juego no luce mal en modo portátil, se nota que va justo en todo momento a cambio de un framerate que por lo general se comporta de manera bastante estable. Si que notaremos ciertas caídas que, eso si, en ningún momento afectarán a la experiencia jugable del título. Lo que si os podemos decir es que a pesar de ir a más resolución, jugar en el dock hace que todas estas carencias se multipliquen.

Jugabilidad

El verdadero núcleo del juego y por el que hoy por hoy sigue siendo uno de los juegos más queridos por la comunidad. Para aquellos que aún no lo conozcáis Rocket League, es un partido de fútbol con coches de todo tipo y en diferentes tipos de campos que pueden ser totalmente lisos, con diferentes niveles e incluso pisos. Todos ellos están rodeados de pequeños círculos amarillos que al tocarlos nos proporcionarán una pequeña cantidad de turbo para nuestros coches (también hay bolas que nos darán el 100%).

Con ellos podemos o correr más que nuestros rivales o, literalmente, volar con nuestros coches a través del campo. Por supuesto esto se puede combinar con el manejo de los vehículos, sencillo en su ejecución pero con cientos de variantes totalmente libres. Podemos jugar como queramos y afrontar los partidos como mejor veamos.

Como no, los partidos son totalmente personalizables tanto offline como online. 1vs2, 2vs2, 3vs3 o la locura que son los 4vs4. Recalcar que el modo online funciona tan bien como en todas las versiones, con una búsqueda sencilla de los diferentes modos y en la que encontraremos partidas en menos de un minuto. Y si hablamos de partidas hay que recalcar que no solo de fútbol vive Rocket Legue. La versión de Switch viene con todos los añadidos que han ido saliendo durante estos años, pudiendo disfrutar desde el día uno de partidos de baloncesto, hockey y diferentes locuras con mutadores, una suerte de modificadores con los que podremos hacer casi de todo en cada encuentro.

Lo que si hay que recalcar es que, si bien el juego viene con un modo offline de temporadas, partidos contra bots e incluso práctica, el núcleo jugable es puramente online. Ahí es donde Rocket League da el do de pecho y muestra realmente el por que es un juego referencia a día de hoy. Tenedlo en cuenta a la hora de pagar los 19.99 euros que vale.

Duración

En un juego de estas características la duración es algo relativo. Y es que si la propuesta del título os llama, Rocket League es un juego que os puede durar literalmente toda la generación. Es cierto que si nos enfocamos en el offline puede llegar a aburrirnos. Pero como os comentamos más arriba, su principal baza es tener un online robusto, divertido y que no cansa.

A esto hay que sumarle las constantes actualizaciones gratuitas – y de pago -, los diferentes modos de juego y el poder competir en ligas. Todo esta pensado para que cada partido sea único.

Por supuesto, el desbloquear continuamente objetos, coches, estelas de turbo, antenas, colores…incluso con motivos de Nintendo (ojo al coche inspirado en la nave de Samus Aran) hacen que el jugar sea aún más llamativo dado que por cada partido siempre desbloqueamos algún item estético. Y tranquilos, para aquellos que sois más de jugar en casa con la familia y amigos, Rocket League cuenta con un modo a pantalla partida.

Conclusión

Rocket League llega a Switch con una versión que mantiene intacta su jugabilidad y opciones, pero que queda algo lastrada en su apartado técnico. Su portabilidad le da un plus que puede ser la envidia de otras plataformas, manteniendo todas las opciones que lo ha hecho grande.

Si os gusta jugar con amigos, sobretodo en línea, os aseguramos que pocos juegos pueden llegar a las cotas de diversión de las que Rocket League hace gala.

 

8
DIVERTIDO

Lo Mejor

  • Diversión directa.
  • Viene con todos los extras salidos hasta la fecha.
  • Online robusto.
  • Jugar de forma local con pantalla partida.

Lo Peor

  • Gráficamente no esta a la altura.
  • Los 60fps no son del todo constantes.
  • En el modo dock se notas demasiado sus carencias.
7 Apartado Técnico
9 Jugabilidad
8 Duración
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RaikohSanshiro

De mayor quiero ser dinosaurio. Con jetpack. Rock and roll will never die.

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